DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER INFANTIL

El 15 de febrero se celebra el Día Internacional de la Lucha contra el cáncer infantil. Este día fue elegido por la Organización Internacional de Padres de Niños con Cáncer en setiembre del 2001, para reconocer el extraordinario desafío de vida que significa el cáncer en niños y adolescentes y sus familias.

Muchos de los tipos de cáncer que se dan en la adultez son resultado de la exposición a agentes productores de cáncer como tabaco, dieta, sol, agentes químicos y otros factores que tienen que ver con las condiciones ambientales y de vida. Mientras que las causas de la mayoría de los tipos de cáncer pediátricos son, todavía, desconocidas.

Los tipos de cáncer más frecuentes tanto en los niños y adolescentes, son: leucemias, tumores de sistema nervioso, de hueso, del sistema linfático (linfomas) y de hígado. Cada uno de éstos se comporta en forma diferente pero todos se caracterizan por la proliferación descontrolada de células anormales.

Un niño con cáncer debe ser diagnosticado con precisión y tratado por equipos de especialistas en oncología pediátrica. Estos equipos se encuentran generalmente en los grandes hospitales pediátricos, en centros de alta complejidad o centros universitarios de referencia.

El tratamiento supone grandes exigencias para los niños y sus familias: durante un tiempo más o menos prolongado deben armar su rutina familiar en función del hospital, de los horarios y de los cuidados que requiere el niño enfermo. Los papás deben aprender gran cantidad de información, deben aprender los códigos de la institución en la que su hijo se trate, cuidar a los hermanos sanos en caso de que los hubiera, resolver su situación laboral, seguir funcionando como soporte de su hijo, etc. Muchos de los pacientes diagnosticados en el interior del país vienen a tratarse a Buenos Aires, viéndose obligados a separarse de sus cosas y seres queridos.

Los oncólogos pediatras recomiendan tener en cuenta las siguientes señales de alerta que pueden estar relacionadas con algún tipo de cáncer en los niños: pérdida de peso y fiebre prolongada sin causa aparente, palidez, dolor de cabeza, a menudo acompañado de vómitos en la madrugada; hinchazón y masa abdominal anormal; hinchazón de la cabeza, aparición de hematomas o sangrado, brillo blanco en los ojos y cambios repentinos en el equilibrio o comportamiento.

Para la contención del niño y su familia es importantísimo el soporte que la comunidad puede brindar, perdiendo el miedo a acercarse, el temor a impresionarse, valorando que más allá de estar enfermo de cáncer es un NIÑO que necesita jugar, ir a la escuela, distraerse, relacionarse, insertarse socialmente, crecer y desarrollar sus potencialidades.

 



Ayudamedica
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