Accidentes domésticos

El accidente se define, según la Organización Mundial de la Salud, como un acontecimiento fortuito, independientemente de la voluntad humana, provocado por una fuerza exterior que actúa rápidamente y que se manifiesta por la aparición de lesiones orgánicas o trastornos mentales.        

Los accidentes domésticos son un problema de salud muy importante, y su prevención sigue siendo una asignatura pendiente. Según estadísticas más de la mitad de los casos de accidentes tuvieron lugar en el hogar. Y, dentro de este los lugares de mayor riesgo, por orden de importancia, son: la cocina, el baño, el resto de la casa y el jardín.

Cerca de dos millones de accidentes se producen anualmente en los hogares y muchos de ellos pueden evitarse o, al menos, reducir su daño; ya que suelen ser el resultado de una falta de previsión.

Las causas de los accidentes domésticos suelen ser:

> Las caídas suelen deberse a pavimentos sucios (grasas, aceites), suelos resbaladizos, al tratar de alcanzar objetos a otra altura de forma inadecuada (con una silla, por ejemplo, en lugar de una escalera).

> Las intoxicaciones suelen tener su origen, fundamentalmente, en los productos de limpieza y al poco cuidado al guardar los medicamentos.

> Las quemaduras suelen estar ocasionadas por el contacto o la proyección de objetos y/o líquidos a temperaturas elevadas.

> La electrocución puede ocasionarse cuando se toque de forma directa los elementos eléctricos que están en tensión, sin los elementos de protección necesarios (diferenciales o tomas de descarga a tierra).

> Los golpes se suelen producir generalmente con objetos fijos, como por ejemplo, muebles, puertas y ventanas.

 

El baño

También es una zona de la casa en la que hay que extremar los cuidados para evitar que se produzcan accidentes.

Algunas indicaciones de carácter genérico para prevenir riesgos de accidente son:

> Poner un material antideslizante en el piso de la bañera y/o ducha, así como en la salida de la misma.

> Colocar agarraderas en la zona de la bañera o ducha, puede evitar las caídas causadas por un resbalón.

> Compruebe que los aparatos eléctricos que hay en el baño estén desenchufados.

En el caso de que haya botiquín, revisar que estén bien identificados y con indicaciones en el contenido. Asimismo, debe de estar en un sitio que no se encuentre al alcance de los niños.

La cocina

Una de las zonas de la casa con mayor riesgo de padecer un accidente es la cocina. En ella se encuentran instalaciones eléctricas y de gas, objetos de riesgo (cubertería) y sustancias químicas (detergentes, limpiadores, etcétera). A estos riesgos se une el hecho de que durante la preparación de la comida, cabe la posibilidad de quemarse.

Además del riesgo de mayor número de accidentes, los sucedidos en la cocina son también los de mayor gravedad. Es el lugar donde no deben estar los más pequeños de la casa.

Para evitar:

> Caídas, resbalones y golpes.

– Tener la cocina bien iluminada.

– Recoger y/o secar cualquier producto derramado sobre el suelo.

– En los cajones poner topes para que no se caigan.

– No sobrecargar los estantes de los armarios.

Heridas.

>- No utilizar cuchillos o tijeras con otra finalidad que no se la propia (por ejemplo, para abrir botes o latas).

– Protegerse, cuando sea necesario, con guantes adecuados para cortes.

– Tener siempre bien afilados los cuchillos, de lo contrario requieren mayor esfuerzo para su utilización y se vuelven, por tanto, más peligrosos.

– Tras su limpieza, si se dejan en el escurridor hay que cuidar que queden con las hojas o los picos hacia arriba.

– No forzar manualmente la apertura de una tapa o bote de cristal. Es mejor ponerla debajo del grifo de agua caliente o sumergirla en un recipiente de agua caliente.

 Quemaduras.

               – Las asas de las ollas y sartenes deben de estar bien sujetas y de un material no conductor del calor.

– Tener cuidado con la posición de los mangos de sartenes y ollas mientras se cocina, nunca deben traspasar el espacio del fogón.

– Utilizar manoplas si se va a coger un recipiente caliente.

– No trasladar la cacerola al fregadero para escurrir el agua de las verduras o cualquier otro alimento; sacarlas con una cuchara-colador.

– No guardar sartenes, fuentes o cacerolas en el horno, ya que podría ser encendido de forma involuntaria, y ello podría provocar un incendio.

– Tampoco hay que colgar sartenes, espumaderas, etcétera cerca de la superficie donde se cocina ya que, si se caen sobre un recipiente, pueden provocar salpicaduras.

> Intoxicaciones

– No hay que guardar productos de limpieza doméstica ni aquellos productos químicos que lleven sosa, ácido sulfúrico o tengan el distintivo de corrosivos, ya que los componentes pueden reaccionar peligrosamente al contactar con agua o por la humedad.

– Hay que mantener los envases etiquetados, tanto para ser utilizados correctamente como para saber qué hacer si ocurre alguna incidencia.

– Es necesaria la utilización de guantes cuando se manipulen productos con contenido químico.

– Evitar pulverizar con productos químicos (insecticidas, limpiadores, etc.) en la cocina, porque podrían adherirse algunas sustancias nocivas en los alimentos o lugares donde se vayan a depositar éstos.



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